La voz encendida de la Décima Musa
- MauOlben

- 28 sept 2025
- 3 Min. de lectura

Leer Yo, Sor Juana. Mujer volcán (2025) de Pedro J. Fernández fue, para mí, un reencuentro con una de las voces más poderosas de la lengua española, narrada desde la sensibilidad de un escritor que ha hecho de la historia un territorio íntimo y vibrante. Como lector constante de Fernández desde 2024, me entusiasmó descubrir su aproximación a Sor Juana Inés de la Cruz: una figura que admiro y cuya obra he explorado en la última década. Esta novela confirma la madurez de su propuesta literaria y su capacidad de entrelazar la agilidad narrativa que lo distingue, con un tono lírico y reflexivo, indispensable para dar voz a la Décima Musa.
Fernández construye un diálogo cercano con Sor Juana, donde conviven su genio y su pasión por el conocimiento, con su arrogancia y sus dudas. La obra la humaniza y desmitifica: abre paso a la mente irónica, creativa y vulnerable de una mujer que desafió las jerarquías religiosas y sociales de la Nueva España. Su infancia, marcada por un apetito insaciable de saber; su rebeldía intelectual al confrontar las expectativas de género, y sus intercambios epistolares con pensadores de Europa y América, delinean a una protagonista compleja que “hace flores con el verso” (Fernández, 2025, p. 280) y resiste al poder patriarcal incluso desde el claustro.

El estilo narrativo conjuga la prosa ágil y vibrante, de las biografías previas de Fernández con una cadencia poética que honra la voz de Sor Juana. Entre los pasajes memorables destaca el célebre examen público organizado por el virrey, donde cuarenta sabios intentan poner a prueba a Juana Inés y terminan deslumbrados por su ingenio: una escena que condensa la erudición, el arrojo y la ironía de la protagonista. El ritmo de la historia se mantiene de principio a fin, demostrando la destreza del autor, para guiar a quienes leen a través de los episodios históricos con fluidez y emoción.
En el plano histórico-cultural, la novela recrea con detalle la vida conventual del siglo XVII y las tensiones políticas y religiosas de la Nueva España. Un episodio particularmente revelador es su primera experiencia en el convento de las carmelitas descalzas —donde casi pierde la vida—, en contraste con el ambiente relativamente más favorable que halló en San Jerónimo, espacio que le ofreció un margen de libertad intelectual.
Entre los temas centrales destacan la fuerza de la palabra —oral y escrita—, el choque entre fe y razón que desembocó en censura, y el amor por el conocimiento como forma de libertad. En tiempos de polarización sociocultural, estos ejes resuenan con vigor: la novela recuerda que el diálogo y la retórica pueden abrir grietas en estructuras opresivas y que la voz de Sor Juana sigue vigente, como lo subraya el propio Fernández en su nota final.
Como docente y lector, esta obra me invita a repensar la importancia de construir ambientes de aprendizaje equitativos donde cualquier Juana Inés contemporánea pueda cuestionar, explorar y discernir el mundo sin miedo a ser silenciada. La novela desdibuja la rigidez del retrato histórico y nos permite conversar con la mujer detrás del mito.
Recomiendo Yo, Sor Juana. Mujer volcán a quienes buscan una biografía novelada con rigor histórico, sensibilidad poética y una mirada crítica sobre el papel de las mujeres, en la construcción de la cultura literaria de México. Es un tributo a la erudición, a la resistencia intelectual y al valor perdurable de las letras.
Referencia bibliográfica
Fernández, P. J. (2025). Yo, Sor Juana. Mujer volcán. México: Océano.



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